Por que fallamos antes de empezar
Emporio no empezo como un software de construccion. Empezo como un intento de ayudar a un padre con su negocio. Esto es lo que paso cuando no pudimos.
Antes de Emporio, hubo un intento fallido.
El papa de nuestro fundador tiene una tienda de repuestos automotrices en Republica Dominicana. Hace unos anos, necesitaba software para cumplir con la DGII, la autoridad fiscal del pais. La facturacion electronica se estaba volviendo obligatoria y el negocio tenia que adaptarse.
La respuesta parecio obvia: si sabes programar, construyes la solucion. Sin intermediarios, sin costos innecesarios. Solo codigo y la certeza de que ibas a entregar algo bueno para alguien que confio en ti.
No lo entregamos.
Lo que ese fracaso enseno
Fallar en entregarle algo a tu propio padre no es un fracaso menor. Es el tipo de experiencia que te obliga a preguntarte cosas incomodas.
¿Por que algo que parecia tan directo resulto tan dificil? ¿Por que el problema, visto desde afuera, tenia una solucion obvia, pero construirla desde adentro era otra historia?
La respuesta que encontramos, con tiempo, fue esta: entender un problema no es lo mismo que entender el contexto en el que ese problema vive.
Un software de cumplimiento fiscal para una PYME dominicana no es solo logica de facturacion. Es integracion con los sistemas de la DGII, es manejo de retenciones especificas del mercado local, es el flujo real de como un negocio pequeno registra sus transacciones dia a dia. Son detalles que no se ven desde afuera. Solo se ven cuando estas dentro.
Ese fracaso nos enseno que el contexto lo es todo. Que construir software para un mercado especifico requiere entender ese mercado desde adentro, no adivinarlo desde afuera.
El giro que no esperabamos
Poco despues de ese intento, una conversacion con un amigo cambio la direccion de todo.
El amigo tenia una empresa. Le hablo del caos interno que vivia: proyectos que se manejaban en Excel, comunicacion fragmentada, informacion que vivia en la cabeza de personas especificas y que desaparecia cuando esas personas no estaban. Era una empresa de construccion.
Algo conecto.
El problema de visibilidad que habiamos visto a pequena escala en la tienda de repuestos era el mismo problema, multiplicado por diez, en cada empresa constructora que existia. Presupuestos en Excel. Facturas de avance por WhatsApp. Contabilidad en un sistema aparte que nadie en obra consultaba. Una industria entera operando sin una sola fuente de verdad.
Y a diferencia de otros mercados, este era un mercado que nadie habia resuelto bien en Latinoamerica.
Lo que aprendimos del primer fracaso
Si hubieramos entregado el software para la tienda de repuestos, probablemente no estariamos construyendo Emporio hoy.
El fracaso nos obligo a entender algo que despues se volvio el principio central de todo lo que construimos: no puedes resolver un problema de industria sin meterte en la industria. Sin visitar obras. Sin hablar con los duenos. Sin entender como fluye realmente la informacion dentro de una empresa constructora.
Por eso cuando construimos Emporio, no lo construimos desde una oficina mirando documentacion. Lo construimos hablando con las personas que viven el problema todos los dias. Escuchando historias como la del acero enterrado. Entendiendo que el enemigo no es la falta de capacidad sino la falta de visibilidad.
El primer fracaso nos enseno que el contexto lo es todo. Emporio es la respuesta a ese aprendizaje.
*Emporio es un ERP de construccion disenado para el mercado latinoamericano, construido desde adentro de la industria. Si quieres saber como funciona, escribenos.*